WorldCom Inc. , él gigante de telecomunicaciones estadounidense que está sumido en un escándalo de contabilidad, dijo ayer en unas tres semanas decidiría si se declara en bancarrota o si emprende algún tipo de reorganización financiera.
"No tenemos propuestas formales por escrito pero esperamos contar en breve con las hojas de terminación de al menos dos fuentes diferentes", dijo el nuevo presidente ejecutivo de WorldCom, John Sidgmore, en una entrevista telefónica.
"Yo diría que lo sabremos dentro de tres semanas", agregó. Las hojas de terminación son los documentos que definen legalmente todos los detalles de un crédito o convenio de reestructuración y que firman todos los participantes.
Sidgmore y el presidente de WorldCom, Bert Roberts, testificaron el lunes ante una comisión del Congreso en una audiencia de nueve horas en la que los legisladores cuestionaron agresivamente a los ejecutivos por la debacle de la compañía, relacionada con irregularidades contables.
Además, los congresistas mostraron su indignación con los grandes créditos que Worldcom otorgó a su ex presidente ejecutivo, Bernie Ebbers, y por su ética empresarial. Ebbers y el ex presidente financiero de WorldCom, Scott Sullivan, quienes estaban a cargo de la compañía cuando sucedieron las irregularidades, rehusaron testificar y se acogieron a su derecho constitucional contra la autoincriminación.
La Comisión de Valores de Estados Unidos ha acusado a la compañía de fraude por haber registrado como inversiones de capital lo que en realidad eran gastos de rutina por 3,850 millones de dólares, a lo largo de cinco trimestres, a partir del 2001.