Un día después de que el presidente de la Fed, Alan Greenspan, expresara sus esperanzas de que el mercado laboral mejore, el gobierno divulgó que la economía creó 126,000 empleos en octubre, más del doble de lo pronosticado por los analistas.
El gobierno también rectificó al alza los datos sobre agosto y septiembre, con lo que hubo tres meses consecutivos de crecimiento en el empleo. Una encuesta entre las principales firmas de Wall Street que operan con bonos, realizada por Reuters después de que el gobierno publicara el informe del empleo, concluyó que 4 de las 19 firmas encuestadas adelantaron sus cálculos del momento en que el banco central subiría las tasas.
Sin embargo, una mayoría de las firmas encuestadas, 17 de 19, cree que no habrá cambios en las tasas antes de junio del 2004. El crecimiento del empleo ha sido el talón de Aquiles de la recuperación robusta que ha mostrado la economía estadounidense después de su recesión del 2001, pero los economistas están comenzando a creer que el panorama laboral está cambiando.
Algunos expertos se preguntan ahora hasta cuándo considerará el banco central que es apropiado mantener la tasa de fondos federales, la de referencia para la economía, a 1.0%, un mínimo de 45 años, incluso con una inflación baja.
"Estamos viendo, repentinamente, un patrón distinto, de crecimiento del mercado laboral", dijo Anthony Karydakis, economista financiero de Banc One. El experto estimó que el alza de las tasas comenzará en el segundo trimestre del 2004, en lugar del tercero.
Aseo individual extremo con lavado repetitivo de las manos o los dientes.
Arreglo personal de modo ritual.
Preocupación excesiva por la suciedad y los microbios.
Desagrado exagerado hacia la contaminación ambiental.
Inquietud por la posibilidad de ponerse enfermo que lleva a tomar exageradas medidas para evitar el contagio.
Obsesión por la higiene doméstica.
Necesidad de lavar y limpiar.
- Cada cosa en su sitio y un lugar para cada cosa. El orden se convierte en algo fundamental en la vida.
- Colocación de objetos de forma simétrica.
- Preocupación por contar o numerar todo.
- Rituales repetitivos por seguridad
- Necesidad de confirmar que puertas y ventanas están cerradas. Lo mismo con las luces, los grifos, el gas etc.
- Preocupación constante y necesidad de constatar que no pasa nada malo.
Además de todas estas peculiares costumbres que se ejecutan de forma reiterada, existen otras muchas que se relacionan con el empeño de alcanzar el perfeccionismo en el trabajo.
Según los sicoterapeutas, este tipo de manías afecta sobre todo al sexo masculino ya que su origen se apoyaría en la necesidad de obtener éxito profesional. Y no es que existan manías masculinas y femeninas pero la manía de limpieza es más frecuente en la mujer; el perfeccionismo, en el hombre, aunque la incorporación social y laboral de la mujer, en igualdad de condiciones que el hombre, está cambiando este patrón cultural.