La posibilidad de recurrir de forma rápida a las reservas estratégicas de petróleo divide a los expertos en Estados Unidos y contribuye a acentuar el nerviosismo en el mercado del oro negro, a merced de las declaraciones de los responsables internacionales del sector.
Sería suficiente "extraer un millón de barriles por día de las reservas estratégicas (estadounidenses) para llevar nuevamente el precio del barril a una cifra que ronde los 25 dólares", afirmó Philip Verleger, experto petrolero del Council on Foreign Relations.
Cuando la guerra en Irák aún no ha ni comenzado, los precios del crudo y del gas ya alcanzaron valores récord, sin mencionar las reservas privadas de petróleo que están en sus niveles más bajos en 28 años, recordó en una conferencia en Washington ante el Institute for International Economics.
El precio del barril de Brent se estableció en 32.70 dólares a mediodía en Londres y el crudo de referencia (light sweet crude) cerró el martes en 36.06 dólares en Nueva York.
Según Philip Verleger, la situación se explica por "la especulación sobre la caída de los precios" cuando sea lanzada la intervención militar contra el régimen de Saddam Hussein. "Si yo fuera dueño de una refinería, esperaría con las manos cruzadas que los precios bajen antes de aprovisionarme", agregó.
Para aclarar su opinión, citó a un responsable saudita que afirmó recientemente que el "precio (del petróleo) no responde verdaderamente a la oferta y a la demanda. El hecho es que no hay clientes que soliciten entregas".
Varios parlamentarios estadounidenses presionan regularmente al departamento de Energía para que retire provisoriamente crudo de las reservas estratégicas del país que alcanzaron el nivel récord de 599.3 millones de barriles, según cifras oficiales.
Sin embargo el Gobierno se resiste y el secretario de la Energía Spencer Abraham reiteró el martes que ese recurso "tendrá lugar solo en caso de una severa crisis de aprovisionamiento", lo cual aún no sucede. Pero tan solo la mención de esta posibilidad llegó incluso a provocar una ligera baja de los precios del petróleo el martes en el mercado neoyorquino.