La Reserva Federal, preocupada de que la desacelerada economía estadounidense sea vulnerable a un suceso como una guerra en Iraq, parece inclinada a recortar las tasas de interés a corto plazo antes de fin de año, dijo ayer The Washington Post, citando funcionarios de la Fed.
Al perder ímpetu la recuperación económica, del país liderado por George W. Bush, debido a la posibilidad de una guerra, la volatilidad del mercado y los escándalos en la contabilidad corporativa, funcionarios han expresado preocupaciones de que prácticamente se haya detenido el crecimiento de la economía en los dos últimos meses.
Según discursos públicos y conversaciones privadas citadas por el periódico, los funcionarios temen que la economía crecerá sólo débilmente durante un extenso período de tiempo.
Una guerra en Iraq podría causar el aumento de los precios del petróleo y llevar a los consumidores estadounidenses a reducir sus gastos.
Funcionarios de la Fed tienen previsto una reunión para el 6 de noviembre, un día después de las elecciones legislativas estadounidenses, pero algunos de ellos preferirían esperar la próxima cita el 10 de diciembre para reducir las tasas de interés a corto plazo, actualmente a 1.75 por ciento, el nivel más bajo en 40 años.
La Comisión de Mercados del banco central de Estados Unidos dejó las tasas iguales en su última reunión del 24 de septiembre, pero dos miembros se pronunciaron a favor de un recorte, dijo el periódico. La mayoría de los datos publicados desde entonces han indicado un débil crecimiento.
De acuerdo con el periodista del diario, John M. Berry, a las autoridades fiscales les preocupa la incertidumbre de los negocios ante una posible guerra, lo que provoca que tengan que posponer decisiones sobre inversión.
"Mirando hacia adelante, la economía sigue siendo un acto de frágil equilibrio entre consumidores decididos y negocios escépticos", dijo en un discurso la semana pasada Cathy Minehan, presidenta del Banco de la Reserva Federal en Boston.
"Hasta ahora el optimismo del consumidor ha superado mucho el pesimismo de los negocios. Pero ?Cúánto tiempo puede aguantar el consumidor? Los riesgos aquí parecen firmemente inclinados hacia la contracción (del gasto)", dijo.