La Reserva Federal mantuvo ayer sin cambios los tipos de interés, que se encuentran en su nivel más bajo en 40 años, y advirtió sobre los factores que podrían debilitar la recuperación económica estadounidense. La Reserva Federal (banco central), que durante el 2001 aprobó once reducciones de los tipos, ha mantenido en 1.75% el interés que los bancos se cobran entre ellos por préstamos a corto plazo. El tipo de descuento que la Reserva Federal cobra a los bancos privados se mantuvo en el 1.25%. El Comité de Mercado Abierto del banco central volverá a reunirse el 26 de junio.
En su declaración, el comité señaló que la productividad y otros indicadores muestran una recuperación en marcha desde finales del 2001. "La actividad económica ha recibido un ímpetu considerable en la inversión en inventarios", agregó el comunicado. "De todos modos, el grado de fortaleza en la demanda final a lo largo de los trimestres venideros, un elemento esencial de la expansión económica, sigue siendo incierto".
Teniendo en cuenta los objetivos principales de la Reserva Federal, la estabilidad de precios y el crecimiento económico duradero, el Comité opinó que "en las circunstancias presentes los riesgos están equilibrados con las perspectivas para ambos propósitos".
La decisión era la esperada por la mayoría de los analistas y economistas que ven en el estímulo al consumo un componente necesario para que se consolide la recuperación económica, dado que no hay indicios de fuertes presiones inflacionarias.
Los tipos de interés más bajos permiten que los bancos aumenten sus beneficios, ya que no tienen que bajar aún más lo que cobran por sus préstamos para atraer a los prestatarios. El gasto de los consumidores representa dos tercios del Producto Interior Bruto (PIB) de EU, y los consumidores, que en meses recientes han llevado las compras de automóviles y viviendas a niveles sin precedentes, probablemente seguirán endeudándose con el crédito barato.
Por su lado las empresas, que el año pasado aprovecharon la caída de los tipos de interés para colocar 280,000 millones de dólares en bonos con los cuales refinanciaron sus deudas más caras, podrían repetir este año la acción. La Reserva Federal redujo los tipos durante el año pasado para alentar a los consumidores y con ello contribuyó a que Estados Unidos haya capeado con rapidez la recesión más breve del último medio siglo.