El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, advirtió ayer que la suspensión de pagos "no es una opción" para EE.UU., después que Moodys y China lanzaran advertencias sobre el crédito del país y mientras continúa la puja política en torno al incremento del límite de empréstito nacional.
De acuerdo con fuentes políticas, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, considera llevarse a Camp David -el retiro presidencial donde se han negociado cruciales acuerdos de paz- a los dirigentes del Congreso con los cuales no se pone de acuerdo sobre el aumento de la deuda y la simultánea reducción del déficit.
Durante la segunda jornada de su presentación semestral sobre la política monetaria, Bernanke enfatizó ante el Comité de Banca del Senado que "la calificación de crédito es un símbolo de una reputación muy importante para Estados Unidos".