Las reservas de petróleo crudo almacenadas en Estados Unidos bajaron en 3,9 millones de barriles en la pasada semana, según datos divulgados ayer por el Departamento estadounidense de Energía.
Con ese descenso, el total almacenado queda en 312,7 millones de barriles, un 7,5% menos que el pasado año en la misma época.
Los expertos preveían sin embargo un aumento de las reservas de crudo y algunos calculaban que subirían incluso en más de un millón de barriles. En cambio, las reservas de gasolina aumentaron en 1,3 millones de barriles en la pasada semana y alcanzaron los 195,1 millones, un volumen que es un 5,5% inferior al de igual periodo en el año anterior. Las existencias de productos destilados, que incluyen el gasóleo de calefacción y el diesel, aumentaron.