La Comisión Europea y los ministros de Energía de Austria, Hungría, Rumanía, Bulgaria y Turquía han respaldado ayer en Viena acelerar la creación de un gasoducto de 3.400 kilómetros y un coste de 5.000 millones de euros para transportar el gas del Mar Caspio a Europa sin pasar por Rusia.
El gasoducto "Nabucco" lo desarrollará una sociedad formada por los grupos de hidrocarburos OMV (Austria), Botas (Turquía), Bulgargaz (Bulgaria), Transgaz (Rumanía) y MOL (Hungría), las empresas públicas de los países por cuyo suelo discurrirá esa infraestructura.
El proyecto tiene un coste estimado de entre 4.600 y 5.000 millones de euros, las obras se iniciarían en 2008 y su puesta en funcionamiento se prevé para 2011, según los consorcios implicados.
En un primer periodo de funcionamiento se prevé que por el gasoducto se bombeen anualmente entre 8.000 y 13.000 millones de metros cúbicos de gas, y de forma paulatina aumentar la capacidad para que a partir de 2020 el flujo anual se sitúe entre los 25.500 y los 31.000 millones de metros cúbicos de gas.
Este proyecto servirá para diversificar las fuentes de energía europeas.