Estudios internacionales indican que Panamá tiene una buena percepción en materia de responsabilidad social, la cual es tomada muy en cuenta por los inversionistas; así lo señaló Italo Pizzolante, quien participó en el III Congreso de Gerencia realizado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE).
Pizzolante, precisó que aunque se tiene un buen concepto de Panamá en este aspecto, su calificación dentro de Transparencia Internacional es de un país "opaco", lo que indica que sus niveles de transparencia no son claros en el sistema judicial, en la relación con el Estado y la forma como se hacen negocios.
Ante este hecho todos los países se están preocupando más por el tema de responsabilidad social y las prácticas gerenciales.
Para hacerle frente a esta percepción negativa, hay que convertir al país en una marca atractiva, para que ingresen nuevas inversiones.
El desafío que tiene la empresa pública y privada es armonizar los intereses y presentar un gran valor que se llama "confianza".
En el Panamá de hoy se debe recobrar la confianza con compromisos de fondos que son fundamentales para ser más atractivos para los inversionistas.
Por otra parte, el presidente de APEDE, John Bennett, hizo referencia a varios temas que involucran los procesos de competitividad para que Panamá avance en todos los aspectos.
Bennett, recalcó que el país ha estado muy protegido por ser un mercado pequeño y cerrado, ello ha evitado que se tengan herramientas sofisticadas en las áreas administrativas.
"Hoy en día la realidad del mundo globalizado está empujando a Panamá y a todos los países del mundo a sumarse a los cambios que logren una competitividad efectiva", recalcó el presidente de APEDE.
Actualmente Panamá ha mostrado ser muy competitivo en el sector bancario que se ha disparado internamente y externamente.
Pero también hay altibajos en sectores como el agropecuario, industrial y comercial, que con el paso del tiempo no han sabido comprar de forma eficiente.
Ante este hecho han tenido que buscar nuevos mercados que le permitan bajar sus costos de operaciones y mantener precios que los hagan competitivos en todos los aspectos.
Para Bennett, en este aspecto Panamá tiene mucho que desarrollar; el país tiene que tener muy claro a donde se quiere enfocar administrativamente.