Con éxito y aprovechando los vaivenes de los mercados internacionales, la Bolsa de Valores de Panamá (BVP) ha logrado resultados positivos al primer semestre del 2010, que al compararlos con el mismo periodo del 2009, denotan un crecimiento de 20.48%.
Las cifras en términos monetarios indican que en los seis primeros meses del año se negociaron $968.5 millones, mientras en el 2009 se movieron $803.9 millones.
La diferencia a favor del 2010, de $164.6 millones, anima a los analistas, que atribuyen el buen desempeño del mercado a varias causas, incluyendo a la participación activa del Estado como emisor.
Buscando rendimientos.En opinión de Marielena García Maritano, vicepresidenta de Banca de Inversión de MMG Bank, “los inversionistas están repatriando sus dineros a consecuencia de la crisis financiera internacional que aquejó a varios mercados, lo que ha provocado un exceso de liquidez en Panamá, y la gente está buscando dónde invertir con rendimientos más atractivos”.
A esto, Manuel Brea, gerente de la Casa de Valores Multisecurities, añade que el inversionista está inclinándose más por la bolsa porque es “rentista y busca tasas más atractivas que colocar su dinero en plazo fijo bancarios, que pagan hasta 4% de interés, en comparación al mercado de capitales en los que el riesgo es mayor y se obtienen intereses más altos”.
Los compradores también están acudiendo a la BVP a adquirir igualmente Letras y Notas del Tesoro, ya que el Estado ha aumentado su cuota como emisor en el mercado y es conocido como buen pagador.
En ese sentido es tan fuerte su participación que sólo en el mercado primario (en el que el emisor vende por primera vez) de un total negociado de $782.4 millones (ver tabla), un 43% o $335.9 millones corresponde a Letras y Notas.
García Maritano, quien es también directora principal de la BVP detalló que el programa de Letras y Notas del Tesoro está atrayendo a compradores tanto locales como internacionales.
Las diferencias.En el mercado primario se negoció, este semestre, $782.4 millones y en el 2009 fueron $ 607.2 millones. En cambio, el mercado secundario (en el que los papeles ya han sido revendidos por los inversionistas) se transaron $126.9 millones y en el 2009 fueron $96.8 millones.
Brea atribuye el crecimiento del mercado primario en comparación al secundario al hecho de que los inversionistas buscan más los papeles de corto plazo para cobrar pronto sus intereses, y por lo tanto, no tienen necesidad de revenderlos.