Fred Goodwin, el banquero más odiado del Reino Unido tras lograr un retiro con una pensión vitalicia multimillonaria pese a su pésima gestión del Royal Bank of Scotland (RBS), ha encontrado trabajo en una firma de arquitectos.
Goodwin, conocido como “Fred the Shred” (Fred la trituradora) por su obsesión por recortar los gastos en las empresas en las que trabajó, ha sido fichado como asesor por la firma RMJM.
El ex banquero, que tiene el título de Sir, trabajará en la sede central de la firma en Edimburgo (Escocia), pero pasará la mayor parte del tiempo en el extranjero.
Goodwin se acogió a un retiro anticipado que le garantizaba el cobro de por vida de aproximadamente $1,136,363 anuales después de que el RBS estuviera al borde de la bancarrota, víctima de la crisis financiera que sumió al mundo en la peor crisis económica desde el final de la II Guerra Mundial.
El RBS fue parcialmente nacionalizado y hoy pertenece en un 84% al Estado, que tuvo que inyectar miles de millones de dólares en la entidad para evitar su colapso en 2008.
Durante su gestión, Goodwin expuso al RBS de manera excesiva a los activos tóxicos y a las deudas de alto riesgo, y tomó la desastrosa decisión de comprar el banco holandés ABN Amro por su precio máximo justo antes de que la tormenta financiera se desatara.
La noticia sobre su pensión vitalicia después de percibir en 2007 un salario de $6.4 millones a lo que se sumó un pago único de $4.05 millones, le convirtió en un personaje socialmente repudiado.
Su casa fue atacada, se puso en cuestión que retuviera el título de Sir y un artista colocó una reproducción de su cabeza en lo alto de una estaca en una calle de Londres para su repudio ciudadano.
La firma RMJM tiene un historial controvertido en Escocia, ya que participó activamente en el proyecto de construcción del Parlamento escocés en Edimburgo, que costó 699 millones de dólares, 10 veces más de lo inicialmente presupuestado por el Gobierno.