El vicegobernador del Banco de Italia, Fabrizio Saccomanni, subrayó que el retraso en el reforzamiento del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) cambia el papel que debe tener el Banco Central Europeo (BCE) en la crisis de las deudas soberanas de la zona euro.
Saccomanni, en una entrevista publicada ayer por el diario económico francés "La Tribune", señaló que el BCE siempre había querido que el FEEF "tuviera un papel más importante" y que sus intervenciones directas en el mercado de la deuda tenían un carácter temporal mientras se preparaba su dispositivo.
Pero añadió que el nuevo presidente del BCE "ha subrayado ese retraso en la puesta en marcha del compromiso de los gobiernos" para dotar de más dinero y de más flexibilidad al FEEF, y eso "cambia los términos del problema" en cuanto a una nueva implicación de la entidad emisora europea.
Dijo que para que los mercados recuperen la calma "hay que declarar una especie de tregua entre los gobiernos y los mercados", lo que debería materializarse en el G20 con la participación de las entidades consideradas "sistémicas". Se trataría, argumentó, de explicar que el proceso de reducción de la deuda de los Estados "no puede hacerse a la velocidad esperada en los mercados".
Saccomanni estimó que la crisis actual es consecuencia de "la actitud de los grandes fondos monetarios y de los grandes inversores institucionales estadounidenses que anuncian todos los días que dejan de financiar a Europa".