Los países miembros del selecto Grupo de los Siete (G7) se reunieron este fin de semana en Boca Ratón (Florida) sin lograr un acuerdo específico sobre la necesidad de estabilizar la caída del dólar, como pedían los europeos.
Tras dos días de reuniones bilaterales y sesiones plenarias, los ministros de finanzas de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón emitieron el sábado una declaración conjunta en la que a lo sumo condenan en líneas generales la "excesiva volatilidad" cambiaria, pero sin citar ninguna divisa.
Los países que comparten el euro (todos los de la Unión Europea excepto Gran Bretaña, Dinamarca y Sucia) habían acudido a la reunión con su preocupación centrada en la caída del dólar, debido a que el billete verde se ha depreciado en apenas dos años de 1.20 euros a los 0.79 actuales, lo que perjudica sus exportaciones.
"No ha sido una victoria de nadie (...) es un texto sobre el que ha habido consenso y debe aumentar la confianza de los mercados", declaró tras la reunión el gobernador del Banco Central Europeo, el francés Jean-Claude Trichet, que también participó en las reuniones.
También el comisario europeo de Economía, el español Pedro Solbes, descartó que la ausencia de un compromiso más firme en favor de la estabilización del dólar suponga un revés para Europa.
Los países más ricos del mundo que integran el Grupo de los Siete (G-7) se comprometieron hoy a hacer esfuerzos para reducir los costos de las remesas monetarias que los emigrantes envían a sus países de origen.
"Nos proponemos reducir los impedimentos que incrementan el coste del envío de remesas", dicen en su declaración final los países del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón) tras reunirse en esta ciudad situada a unos 80 kilómetros al norte de Miami.
La cuestión de los altos costes que tienen las remesas familiares de los emigrantes, que restan recursos al crecimiento, fue uno de los temas en la agenda de esta reunión, tras la cual las naciones más ricas reiteraron su compromiso con "el combate a la pobreza mundial" y la asistencia a los países en desarrollo.