Los precios de los alimentos podrían estabilizarse en niveles altos y mantener las importaciones gubernamentales cerca de un récord, lo que puede aumentar el riesgo de inquietud social en los países menos desarrollados del mundo, dijeron las Naciones Unidas.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO por sus siglas en inglés, pide a las entidades crediticias internacionales que aceleren la liberación de fondos para ayudar a los países pobres a hacer frente a los elevados costos de los alimentos por medio de subsidios y a evitar disturbios, dijo en una entrevista Hiroyuki Konuma, subdirector general de la FAO.
Los costos globales de los alimentos están un 40% por encima del promedio de los últimos 10 años, según una medición de la ONU que sigue 55 materias primas.
La sequía en América del Sur, la mayor región productora de soja, ha afectado las cosechas y contribuido a que la medición de la organización de los precios del aceite comestible alcanzara en abril el nivel más alto en nueve meses a pesar de que la mayor oferta de maíz y arroz hiciera descender los precios de los cereales.
“Enfrentamos ese peligro”, dijo Konuma. Cuando los gobiernos no pueden subsidiar los alimentos y se ven obligados a trasladar los mayores costos, “la juventud protesta y hay tensión social”, agregó.
Los elevados precios de los alimentos contribuyeron a los disturbios en el norte de África y Medio Oriente que derrocaron gobernantes desde Túnez hasta Egipto en 2011.
También desencadenaron más de 60 disturbios en el mundo entre 2007 y 2009, según el Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Escasez de soja.
Los futuros de soja aumentaron a $15.125 por bushel el 2 de mayo, el nivel más alto desde julio de 2008, debido al temor de que los inventarios globales de la oleaginosa que se prensa para obtener aceite comestible y forraje declinen conforme la producción se rezaga respecto de la demanda.
“La tendencia podría continuar durante el resto del año y principios del año próximo”, dijo Konuma en Manila, donde asistió a la reunión anual del Banco de Desarrollo Asiático. Las importaciones gubernamentales de alimentos pueden sumar $1.24 billones.