El robo de energía representó en 2008 la pérdida de 18.000 millones de pesos (unos 1.286 millones de dólares) a las empresas eléctricas públicas de México, denunció ayer el Congreso de ese país.
La Comisión Permanente del Congreso aprobó un exhorto en el que pide a las dos empresas públicas Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Luz y Fuerza del Centro (LyFC), que manejan el monopolio de la energía eléctrica residencial en el país, "girar instrucciones a las áreas administrativas y jurídicas que correspondan para que se evite el robo de energía eléctrica en todo el territorio nacional".
La oficina de prensa del Congreso indicó en un comunicado que la mayoría de las pérdidas de energía que experimentaron el año pasado las dos empresas fue por robo de luz, aunque también se debió a la lectura errónea de los medidores y a la alteración en la factura de los recibos que se cobran a los usuarios.
La más afectada fue LyFC, ya que sola perdió 12.000 millones de pesos (unos $857 millones).
Los legisladores mexicanos indicaron que es necesario iniciar investigaciones "en contra de quien o quienes cometan el delito" de robo de energía, que en México es considerado una falta administrativa y no una penal.