La última vez que un par de hombres armados robaron el Banco Estatal de Pilsen, Kurt D. Spachek, presidente por quinta generación del banco de su familia, se encontraba completamente ignorando lo que ocurría, absorto en un periódico y un emparedado detrás de la puerta cerrada del cuarto de reuniones.
Pero cuando el banco fue robado nuevamente el Sr. Spachek fue conducido a un cuarto trasero junto con otros cuatro de sus empleados. Tan pronto como escuchó cerrarse la puerta detrás del ladrón alejándose, el Sr. Spachek, de 33 años, subió en su camión y se inició una persecución durante ocho millas a lo largo de calles de lodo.
“Asi lo hacen los vaqueros”, dijo él luego de que perdió el carro del ladrón, habiendo olvidado un celular para llamar por ayuda. “Duele como cualquier otra cosa. Vives con eso y hay que seguir adelante”.
Casi un tercio de los 8,259 robos que ocurrieron el año pasado en los EU, fueron en pequeñas ciudades.
Los banqueros, los oficiales que hacen cumplir la ley y los sociólogos ofrecen diversas explicaciones. Los crímenes en las ciudades pequeñas, en general, han aumentado, especialmente el tráfico de drogas. Los caminos son mejores, lo que hace estas ciudades más accesibles y familiares. Y el extensión de las espirales suburbanas han acercado al campo los problemas de las ciudades.
Como en la era de la Depresión, los ladrones modernos parecen estar contando con algunos factores simple de la vida en el campo, donde los detectores de metal, las cámaras y los guardias de seguridad no se encuentran en todas partes y el alguacil atraviesa el campo cuando lo llaman. Algunos ladrones son locales, otros vagan por las carreteras aterrorizando la región.
En Plevna, un sitio localizado a 71 millas al noroeste de Wichita, el Banco Estatal de Alden, luego de haber sido robado dos veces en el mismo número de meses, canceló sus horas de la tarde, trancó sus puertas y contrató a un policía armado para que verifique los carnets de identificación de todos los que les fueran desconocidos a los cajeros.
Al marcar 100 años de servicio, de los cuales los primeros 99 fueron libres de robos, el banco cerrará en junio.