El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó ayer que la reanudación de las negociaciones de la Ronda de Doha para que puedan ser concluidas en 2010 será una de las prioridades en la agenda de la reunión que el G-20 celebrará en septiembre próximo en Nueva York.
"Será importante discutir la Ronda de Doha para ver si conseguimos concluirla o, por lo menos, delegar más poderes a nuestros negociadores", afirmó el presidente brasileño en su programa semanal de radio.
De acuerdo con Lula, tras los acuerdos alcanzados la semana pasada durante la Cumbre del G-8 (países más ricos) en Italia, ha quedado en manos del G-20, formado por los países más ricos y las mayores economías emergentes, la responsabilidad de hacer avanzar las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Los presidentes de los países del G-20, que ganó fuerza el año pasado como foro para discutir medidas para enfrentar la crisis económica mundial, se reunirán en septiembre en Nueva York en coincidencia con la apertura de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
De acuerdo con Lula, las negociaciones hay que acelerarlas para que sus resultados puedan traer rápidamente beneficios.