- de octubre, el Congreso aprobó extender un fideicomiso para dar crédito a los productores.
- millones de dólares es el monto por el cual se extendió tal fideicomiso con plazo a 2026.
El hongo de la roya, que afectó el 70% las plantaciones, así como los precios internacionales que se vinieron en picado durante los últimos meses, conspiraron en contra de la producción de café de Guatemala, cuya cosecha 2012-2013 cerró septiembre pasado en números rojos.
Según la Asociación Nacional del Café (Anacafé), la roya, que también afectó al resto de países centroamericanos, provocó que la producción del grano durante la cosecha recién concluida (octubre 2012 a septiembre 2013), cayera un 15% con respecto al periodo anterior.
En la cosecha 2012-2013, los caficultores guatemaltecos alcanzaron una producción de 4.1 millones de quintales oro, (de 60 kilos cada uno) unos 700,000 quintales menos con respecto a los 4.8 millones producidos en la cosecha anterior (2011-2012). "La reducción de la cosecha a causa de la roya obligó a los productores a liquidar sus inventarios para cumplir los contratos con los importadores", dijo a los periodistas Nils Leporowski, presidente de Anacafé.
Es decir que utilizaron parte de los excedentes de la cosecha anterior, cuyas cifras no dan a conocer de forma regular. De ahí que las exportaciones totales registradas en la cosecha recién concluida hayan cerrado en 4,834,000 de quintales de café oro (equivalentes a 3,702,622 sacos de 60 kilos), un 0.36% menos con relación a las exportaciones del periodo anterior.
Esa operación, precisó Leporowski, les permitió "mantener las buenas relaciones comerciales que distinguen a los caficultores guatemaltecos" con sus principales socios a nivel mundial. Según Anacafé, el 45% de su producción cafetalera se exportó a los Estados Unidos, el 24% a Europa; el 17% a Japón; el 6 a Canadá, y el restante 8% a otros destinos alrededor del mundo.
Los productores aseguran que el 70% del parque cafetalero del país tiene presencia del hongo de la roya, y que los impactos más severos se muestran en las plantaciones de Guatemala, El Progreso, Santa Rosa, Jutiapa, entre otros.