El presidente ruso, Vladimir Putin, elogió ayer la estabilidad de la economía rusa por sus reformas liberales en una reunión con inversionistas celebrada en Moscú, con motivo del Foro Económico Mundial.
Mientras los atentados terroristas de septiembre en Estados Unidos asestaron un duro golpe a la confianza de los mercados occidentales, "Rusia sigue siendo un socio estable y previsible", afirmó Putin.
El presidente ruso recalcó en un discurso de treinta minutos los avances de Rusia en los ámbitos que hasta ahora mencionaban los inversores para justificar su escasa implicación en Rusia.
Sobre todo, citó la adopción de un nuevo crédito hipotecario y de una nueva ley fiscal, fijando una tasa única del 13% para los particulares. Rusia se convirtió en "una economía muy prometedora" y es "un mercado formidable" que se abre, al mismo tiempo para los inversionistas rusos y extranjeros, aseguró Putin.