Las negociaciones entre Rusia y el Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyeron sin un acuerdo definitivo, pero ambas partes constataron "progresos importantes" para la concesión a Moscú de un crédito de casi 4, 000 millones de dólares.
El viceprimer ministro y responsable del área económica del Ejecutivo ruso, Alexéi Kudrin, afirmó ayer que las consultas que comenzaron a finales de enero concluyeron anoche con la elaboración de un programa de medidas que Moscú debe cumplir para poder acceder al crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Kudrin se mostró satisfecho por los resultados de las "conversaciones intensas, complejas, pero productivas" con la misión del FMI, que en su opinión permitieron una "aproximación" de las posiciones de Moscú y ese organismo internacional.
Fuentes del Gobierno ruso indicaron que el programa de cooperación entre Rusia y el FMI, indispensable para la concesión del crédito, podría ser firmado ya el próximo mes de abril.
La representación del Fondo Monetario en Moscú emitió ayer una declaración en la que se afirma que las negociaciones concluyeron con un "progreso importante", pero que deben continuar.
"Es necesario proseguir el trabajo a fin de diseñar, en el marco del programa (de cooperación), medidas concretas cuyo cumplimiento pueda ser controlado", señala el documento.
Según los expertos del FMI, aunque los índices económicos rusos siguen siendo "impresionantes", las autoridades rusas afrontan problemas graves.
En primer lugar, Moscú necesita elaborar con urgencia una política macroeconómica que estimule la producción y que, al mismo tiempo, evite el incremento de la presión inflacionista sobre la economía.La inflación acumulada en los que va de año suma ya el 4 por ciento, cuando los cálculos del Gobierno para 2001 prevén un 12 por ciento.