El consejero delegado de Ryanair, Michael OLeary, comprará aviones para ofrecer vuelos baratos a Estados Unidos en la "próxima crisis de la aviación, dentro de dos o cuatro años", aseguró ayer en un encuentro con la prensa en Londres.
Según OLeary, actualmente los precios de los aviones se encuentran en máximos y se abaratarán hasta un 30 o un 40% en la próxima crisis de la industria, "cuando las aerolíneas tradicionales caigan en picado, los pedidos se cancelen y haya una venta (de aviones) a precios de saldo".
El directivo, que montará la aerolínea al margen de Ryanair, reveló ayer que está ya en conversaciones con varios aeropuertos estadounidenses, entre ellos algunos de Nueva York, para conseguir derechos de aterrizaje.
Declaró que entre el 2009 y el 2011 llegará el momento en que pueda comprar medio centenar de aviones Boeing 787 Dreamliner para conectar cinco o seis ciudades estadounidenses con Londres, Fráncfort o Gerona por 10 euros (más cargos e impuestos) por trayecto.
Más adelante este año, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, irá a China con el comisario de Asuntos Monetarios de la Unión Europea, Joaquín Almunia, para conversar sobre tipos de cambio. Dado el fracaso de Estados Unidos en conseguir que China acelere el alza del yuan, lo mejor que los europeos pueden esperar es comer buena comida china.
Mientras, con su economía en retroceso --el producto interno bruto bajó un 1,2% anualizado en el segundo trimestre--, las autoridades japonesas no querrán que el yen se aprecie y perjudique las exportaciones del país.
Dentro de seis meses, el euro valdrá $1,45 y 167 yenes, en comparación con $1,4184 y 166,34 ahora, dice Barrow. Dentro de un año, según el estratega cambiario, el euro valdrá $1,50.
En los dos años desde que China aflojó el vínculo del yuan al dólar, la moneda china ha subido casi 10% frente a la estadounidense, pero ha bajado más de 5% frente al euro.
El euro tiene una sobrevaloración de cerca de 26% respecto al dólar.