Alrededor de 75.000 cerdos criados de manera informal y proclives al riesgo sanitario serán sacrificados en Uruguay a partir de la próxima semana, anunció ayer Recaredo Ugarte, director general de los Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería (MGAP).
La medida se enmarca en un plan preventivo contra la aftosa que desarrollará el MGAP, al entenderse que la población porcina es la variedad más sensible al virus aftósico y que la inmunidad de una eventual campaña de vacunación se limitaría a una vigencia no mayor a los 90 días.