1. La perseverancia y constancia. Es imperativo darle seguimiento a los proyectos y ser constante en lo que se emprende.
En los negocios, como en todas las actividades de nuestras vidas, vamos a tener triunfos y fracasos, pero estos últimos no deben ser motivo para desanimarnos, por el contrario debemos buscar nuevas ideas y retomar el camino hacia donde queremos llegar. Ser perseverantes y constantes en la relación con nuestros clientes y proveedores nos ha permitido ganar su confianza y respeto.
2. Sentir pasión por lo que hacemos. Es importante entregarse y dar lo mejor de sí mismo en cualquier proyecto que uno emprenda. En mí trabajo me encuentro diariamente con muchos retos y los mismos los enfrento con entusiasmo y ambición, porque estoy haciendo algo que verdaderamente disfruto y de lo que estoy orgullosa. El negocio del turismo es apasionante, tiene diversas facetas que me permiten desarrollar al máximo mi creatividad. Por ejemplo, con los cruceros Princess nos tocó posicionar la marca en el mercado panameño y hemos podido encontrar formas ingeniosas de hacerlo.
3. Rodearnos de los mejores colaboradores. Que nos apoyen y compartan el entusiasmo por el negocio del turismo.
El capital humano es el mejor activo que cualquier empresa puede tener, por lo que es importante cuidarlo.
Mantener a los colaboradores motivados debe ser una prioridad para todo empresario, ya que juntos somos el corazón y el alma de la empresa.
Tratamos de que los miembros del equipo se sientan parte de nuestro proyecto y que los beneficios que produce la empresa sean para todos. Es vital mantener un ambiente laboral armonioso para que podamos concentrarnos y explotar nuestro potencial al máximo.
En nuestra rama, es importante darle a cada uno la oportunidad de conocer a fondo los productos que representamos, es por eso que regularmente tratamos que todos tengan la experiencia de viajar ya sea en un crucero o a bordo de alguna de las aerolíneas u hospedarse en alguno de los hoteles que representamos.
4. Tener un balance entre la vida familiar y el negocio. No hay que olvidar que lo principal es la familia. Hay que encontrar tiempo para dedicarles, tanto en calidad como en cantidad ya que sin el apoyo y estabilidad que nos da la familia, no es posible salir adelante. La familia es el eje de nuestras vidas y la inspiración para lograr nuestras metas.
5. Tener sentido de responsabilidad social. Es preciso saber que por encima de nosotros hay un ser superior al que debemos dar gracias por todas sus bendiciones y tenemos que buscar una manera de contribuir al bienestar de quienes más lo necesitan, de esta manera podemos devolver a la sociedad todo lo bueno que hemos recibido de Dios. La fé en él me ha dado la fuerza para enfrentar los retos y adversidades a través de los años y trato en lo posible de contribuir a diversas causas o fundaciones que hacen un aporte importante a nuestra sociedad.