El grupo constructor y de servicios español Sacyr Vallehermoso registró en el primer semestre del año una pérdida de 87,8 millones de euros (128,2 millones de dólares), frente al beneficio de 602,9 millones de un año antes, como consecuencia de la venta de Eiffage.
La liquidación del 33,3 % de su participación en la constructora francesa dejó a Sacyr unas pérdidas de 503,4 millones de euros (unos de 735 millones de dólares).
Si se descuenta el efecto de la venta de Eiffage, y las ganancias aportadas en el primer semestre de 2007, la compañía obtendría un beneficio de 415,5 millones (606,8 millones de dólares) frente a los 430,4 millones de un año antes, según informes de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)
A pesar del resultado negativo, la facturación total del grupo se incrementó el 13,5%, hasta 2.923 millones de euros (4.269 millones de dólares), gracias al crecimiento de todas las áreas de negocio.
La cartera total del grupo creció el 1,1% en el último año, hasta 88.446 millones (129.169 millones de dólares), de los que el 75,6% se corresponde con proyectos de la filial concesionaria Itínere.