Los efectos climatológicos más la entrada a Panamá de sal importada a precios bajos, están obligando a los miembros de la Cooperativa Marín Campos a poner en práctica nuevas tecnologías con el propósito de ahorrar tiempo, producir sal en grandes cantidades, con mejor calidad y lograr precios competitivos en el mercado internacional.
La técnica que pudieran implementar sería la misma que ha sido puesta en práctica en otros países, es decir, con la ayuda de máquinas. Así se dejaría atrás el arduo trabajo que conlleva la extracción de sal bajo un implacable sol, en pequeños destajos de 20 metros y la utilización de obsoletas y rudimentarias herramientas para esta faena.
Para algunos socios de la Marín Campos, la producción de sal de 2002 inició mal a causa de las lluvias. De acuerdo con Abel Pedreschi, encargado del área de almacenamiento, los trabajos de limpieza de las salinas debieron iniciar en el mes de diciembre, seguido con el período de zafra. Pero como el invierno se extendió hasta el mes de enero, la cosecha del producto no empezó hasta el 16 de febrero.
Informó que en la primera semana de zafra se extrajeron 106 quintales del cristalino con 91 libras. Y es que de los 70 mil quintales que se pretendían cosechar en unas 32 salinas ubicadas en el área sólo se producirán unos 50 mil quintales, que representan más de B/. 200 mil en ganancias.
Lamentablemente, la suerte de los productores cambió cuando inesperadamente las lluvias del 11 de abril retrasaron la actividad por tres días. A pesar de que la zafra se reanudó 13 días después de lo ocurrido, nuevamente cayeron las lluvias sobre el distrito de Aguadulce, obligando a los salineros terminar con la faena.
Hasta el miércoles 24 de abril, según Leopoldo Alvarez, gerente de esta cooperativa, sólo lograron cosechar 50 mil quintales de sal, dejando de percibir 20 mil quintales que representan aproximadamente B/.90 mil en pérdidas.
Recalcó que ellos tenían una meta fijada para la producción de este año que iba basándose en el inventario de la zafra de 2001 y consideraban que con 70 mil quintales iban a poder cubrir las necesidades de sus clientes.
Alvarez señaló que es preocupante que ahora que han reactivado la actividad salinera, luego de verse afectados con la rebaja de los aranceles por disposición del anterior gobierno, no tengan suficiente producto para la venta.
"Aunque no desconocemos el inventario de sal que tienen las cooperativas productoras de la región de Azuero, es posible que tengamos que conversar sobre una posible importación para poder cubrir las necesidades nacionales", expresó.
La Cooperativa Marín Campos R.L. se vio gravemente afectada a raíz de las importaciones por la rebaja de los aranceles, perdieron el mercado atunero que ha ido recuperando en los últimos años.
A la fecha este sector industrial le compra cada día de 2 mil a 3 mil quintales del crudo, lo que representa una gran ayuda a la economía de la empresa.
De acuerdo con el gerente de esa cooperativa de salineros, las leyes panameñas permiten que cualquier país que pague el arancel, pueda importar sal. "Los sistemas de producción que contamos actualmente encarecen el costo de producción y es por eso que tal costo está por encima del precio que tiene el rubro extranjero", sostuvo.
Reiteró que el reto de esta organización es mantenerse en una actividad que pueda transformar sus sistemas de producción de manera de obtener un rubro que pueda competir con el similar extranjero, tanto en precio como en calidad.
El arancel para el rubro sal se encuentra en un 85%, informó Alvarez, permitiendo a los importadores vender el quintal a B/.3.00 - B/.3.60, precio que se encuentra por debajo al que pueden ellos ofrecer: B/.4.00 el quintal. Según datos suministrados por esta cooperativa, el precio de la sal aumentará a partir del próximo 20 de mayo.
La sal tradicional sin yodo que tiene un precio de B/.3.00 el quintal tendrá un precio de B/.4.00 a partir de este mes; la sal yodada que tiene un precio de B/.4.05 aumentaría a B/.4.20 y la sal que es producida en tinas plastinas se mantendrá al precio de B/.3.35.
Una de las metas que tienen en mente los socios de esta cooperativa es poner en práctica la producción de sal mecanizada. Con ello cosecharían un mejor producto, en menor tiempo, y de mejor calidad.
Pero para poder poner en práctica este sistema que consiste en la utilización de máquinas cosechadoras sobre la sal, los productores tendrán que realizar algunos estudios en cuanto a compactación de suelo.
Para ello pretenden trabajar en cuatro modelos, compactación con suelo de arcilla y sal producida de allí mismo; compactación de arcilla sin ningún tipo de mezcla; compactación de arcilla con suelo extraño (tierra dulce) y compactación de arcilla con cemento- cal.
Dependiendo de los resultados que obtengan de esta investigación, se programarán para realizar su proyecto, que podría llevarse adelante a partir del próximo año.
Salineras luchan contra lluvia e importaciones
"Los sistemas de producción con que contamos actualmente encarecen el costo de producción y es por eso que tal costo está por encima del precio que tiene el rubro extranjero", sostuvo el gerente de la Cooperativa Marín Campos de Aguadulce.