Evento
- 1998 TV de alta definición debutó en el CES, pero pasaron 7 años antes de que la utilizaran.
- 52,326 Fue el número de expositores que asistieron al evento el año pasado.
Televisores de ultra alta definición sin demasiado contenido disponible. Cargadores inalámbricos que no funcionan juntos porque están armados según normas industriales rivales. Dispositivos para usar que pocos consumidores han mostrado interés en comprar.
Las empresas de tecnología usarán una vez más el Salón de la Electrónica de Consumo (CES) que se inicia la semana próxima para presentar nuevos aparatos indispensables. Las probabilidades en contra son cada vez mayores.
El CES, la feria del sector más grande del mundo, dista de ser una máquina de fabricar éxitos.
Si bien el salón de la tecnología constituye el mayor indicador de tendencias y el año pasado atrajo 160,000 visitantes, muchos productos que debutan en el evento tardan años en llegar a las salas de estar de los consumidores, si es que llegan.
La última vez que el evento marcó una verdadera sensación fue cuando Microsoft Corp. presentó por primera vez la consola de juegos XBox en el CES de 2001.
“Da la impresión de que cada año hay un tema central para la tecnología que se presenta y muchos simplemente pasaron de largo”, dijo Jordan Selburn, analista en la firma investigadora de mercado IHS Inc.
Este año, el CES estará repleto de una amplia gama de aparatos vistosos.
Hay una fuerte presencia de drones, así como también de autos conectados y una gama de tecnología inteligente para el hogar diseñada para que la vida cotidiana sea más cómoda.
También debutan los televisores de puntos cuánticos, que prometen un color mejor y un menor consumo de electricidad en pantallas gigantes.
Multitudes
Por esa razón, el CES atrae multitudes. La asistencia al evento el año pasado alcanzó un récord de 160,498, un 15% más con respecto a los 140,000 de 2011, según la Asociación de Electrónica de Consumo.
El número de expositores totalizó 52,326 el año pasado, en comparación con 51,236 en 2011.
Los organizadores del evento se negaron a dar la cifra de asistentes y expositores inscritos.
“Es tan grande que no ir hace que uno se pregunte a sí mismo ‘por qué no vas?’”, dijo Brian Blau, analista en Gartner Inc. “Muchas de estas empresas tienen que estar allí, lo quieran o no”. La historia del CES está sembrada de productos que tardaron en levantar vuelo.