LEJANOS están los días en que la figura del "pepermint" -aquella figura de líneas rojas y blancas- daba vueltas en la parte frontal de la mayoría de las barberías que operaban en el país.
Hoy día, el "pepermint" ha sido remplazado en las llamadas "barberías hormigas", que pululan en cualquier esquina en donde el tráfico de personas sea incesante, por los grafittis con figuras de raperos.
En estos locales los precios de los cortes de cabellos apenas si llegan a costar $1.50.
No obstante, algunas personas como Javier Zambrano dicen que allí solo realizan "cortes extravagantes", por lo que prefiere un "salón de belleza", ya que las barberías propiamente dichas están desapareciendo.
Tan solo en la ciudad capital existen más de 200 salones de belleza, que además del corte de cabello ofrecen manicure, pedicure, tratamiento para el cabello y otros servicios.
En estos salones los precios varían desde los 5 dólares en adelante, dependiendo de lo que el cliente requiera.
Yunier, un estilista profesional y dueño de tres salones de belleza, afirmó que en la ciudad capital estos negocios se han visto afectados por la competencia desleal, incluso de otros salones de belleza que tienen precios hasta por debajo de lo que el mercado ha establecido.
Mencionó como ejemplo los salones Factory Fashion, que están distribuidos por toda la capital, ofreciendo precios bajos, lo que obligó a los otros salones de belleza a disminuir los precios en los servicios ofrecidos.
Yunier dijo que ante está situación, cabe la posibilidad de retornar al negocio propio de la barberías, ya que para muchos clientes masculinos se les dificulta a asistir a un salón de belleza.
Igualmente, otro estilista propietario de su propio negocio, quien prefirió la reserva de su identidad, aseguró que las ganancias actuales solo abarcan para pagar gastos de electricidad y a los salarios.
Ligado a esta situación, agregó que los químicos y las sustancias utilizados en estos lugares han incrementado sus costos.
Con la voz a punto de desfallecer, señaló que si la situación continua, se verá obligado a cerrar el negocio. "Me sale mejor irme debajo de un palo de mango a cortar cabello a un dólar", afirmó.
En un lugar donde atiendan de tres a cinco estilistas, los gastos ascienden a más de 600 dólares mensuales entre salarios, electricidad, agua y químicos.
Salones de belleza pelan a las barberas
Imponen precios muchas veces ms bajos de los que imperan en el mercado.