El gigante surcoreano Samsung informó ayer que planea recurrir la sanción impuesta por un tribunal de EE.UU. por la que se le exige pagar 1,000 millones de dólares, tras determinar que infringió varias patentes de Apple en este país.
Samsung, primer fabricante del mundo de teléfonos móviles, añadió que si su recurso al veredicto de la Corte estadounidense no prospera, llevará el caso a la Corte de Apelación, según la agencia local Yonhap.
La decisión de Samsung se produce después de que el jurado de una corte federal en San José (California, EE.UU.) determinara que Samsung violó "intencionadamente" en este país seis patentes de tecnología y diseño de Apple, mientras que no consideró punitivas las denuncias de la surcoreana contra la estadounidense. Samsung detalló que "es una pena que la ley de patentes pueda ser manipulada para otorgar a una compañía el monopolio sobre la tecnología que es mejorada día a día por Samsung ".