El desarrollo comercial de Panamá y la creación de más negocios ha generado el aumento de anomalías que atentan contra los derechos de los consumidores.
Solo a junio de este año se han impuesto multas por $851,107 por diversas faltas cometidas contra los clientes. Los diferentes comercios incurrieron en la ausencia de precios visibles de los productos en 82,113 ocasiones.
Además, fueron detectados 59,735 artículos vencidos y la oferta de otros 17,994 sin fechas de caducidad.
También se sumaron 2,971 productos en estado de deterioro que estaban a la venta al momento de las revisiones.
Las faltas no solo fueron contabilizadas sobre los productos, sino que en los establecimientos, solo entre enero a junio de este año, se registraron 82 negocios que no aplicaban los descuentos por ley a los jubilados y pensionados.
Sobre las sanciones impuestas este semestre, de las 3,903 colocadas, 294 se aplicaron a los supermercados más grandes del país. Estos últimos establecimientos en conjunto recibieron multas por $94,555.
A pesar de ello, los grupos de consumidores afirman que este proceso debe ser más “enérgico” en todo el país.
Las sanciones son aplicadas en primera instancia por la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) a agentes económicos como supermercados, farmacias e, incluso, restaurantes.
La situación crea descontento en Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá, quien manifestó que las autoridades del Ministerio de Salud también tienen la responsabilidad y el poder de darle apoyo a la Acodeco en las supervisiones, ya que esta última institución, a su juicio, no se da abasto.
“A la Acodeco todavía le falta recurso humano para realizar esta tarea, la que aplaudimos, pero todo agente económico que sea sorprendido ‘in fraganti’, ya sea porque vende cosas vencidas o demás, debe ser sancionado inmediatamente, porque ellos tienen muchos recursos, apelan, y luego son reincidentes”, destacó.