El índice Ibovespa de la bolsa de Sao Paulo marcó ayer un nuevo máximo anual al subir el 2.77% en una sesión marcada por la caída del dólar por debajo de los tres reales por primera vez en ocho meses.
La jornada fue tranquila en la rueda paulista y el Ibovespa, que abrió con una leve bajada, tomó impulso en la segunda mitad y cerró en los 12,462 puntos, su mejor nivel en lo que va del año. El pasado viernes el indicador de referencia de la plaza se había situado en los 12,126 puntos, con una ligera alza del 0.04%.
Al buen desempeño de la plaza paulista contribuyeron tanto las ganancias de Wall Street y de los principales mercados europeos como el optimismo de los inversores con el panorama interno brasileño. La principal muestra de esa confianza fue la caída del 1.42% en la cotización del dólar, que ayer cerró a 2,966 reales, un nivel que no registraba desde el 8 de agosto pasado.
La caída de la moneda estadounidense, que comenzó hace varias semanas, fue alentada por una operación del Banco Central brasileño, que refinanció parte de una deuda de 1,500 millones de dólares que vence el próximo 7 de mayo.
El presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, reiteró además en una conferencia en Washington que la autoridad monetaria no intervendrá para detener la bajada del dólar, porque "todavía hay mucho espacio para la apreciación del real", lo que estimuló aún más las ventas del billete verde.
Otro hecho que animó los negocios en la plaza fue la expectación por la reforma del sistema de seguridad social, cuyo proyecto será presentado el próximo miércoles al Congreso por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Las principales subidas entre las acciones que forman el Ibovespa fueron de las preferenciales de la empresa de comunicaciones NET, con el 8.8%. Las ordinarias de la telefónica Embratel subieron el 6.6% y las preferenciales el 5.8%.