El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció que va a proponer a la Unión Europea (UE) que se imponga a las importaciones una tasa para gravar las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y evitar una competencia desleal con los productos locales que tengan que pagar ese tipo de impuestos.
"Pediré a Europa que se dote de una tasa de carbono en las fronteras", declaró Sarkozy en una intervención dedicada en buena medida a la defensa de un nuevo dispositivo fiscal en Francia por el que se pagará por el consumo de productos causantes de emisiones contaminantes de CO2.
Sobre ese impuesto, denominado "tasa de carbono" y que está suscitando un fuerte debate entre la clase política francesa, el jefe del Estado aseguró que su país "dará ejemplo".
"Asumo la tasa de carbono" porque "es hoy cuando hay que tomar decisiones" ya que "mañana será demasiado tarde", argumentó en defensa de ese nuevo dispositivo fiscal, que debe entrar en vigor a partir de 2010.
Sarkozy criticó a los que se han pronunciado contra el impuesto tasa de carbono.