La falta de liquidez y de solvencia de ES Bank Panamá, subsidiaria de Espíritu Santo Financial Gruop (ESFG), han hecho que la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) tomara el control administrativo y operativo de la entidad bancaria.
“La decisión se hizo necesaria para proteger y defender los intereses de los depositantes y acreedores de la institución”, comunicó la SBP.
La situación actual de ES Bank Panamá se debe a las medidas adoptadas en las jurisdicciones en su tenedora de acciones ESFG y accionistas principales, lo que “limita el acceso a recursos financieros líquidos que afectan” la capacidad de la institución a “seguir como negocio en marcha”.
En el comunicado se informa que esta medida, que fue tomada en conjunto con los principales directivos, alta gerencia del banco y reguladores de origen del grupo económico y bancario, no afectará las operaciones en el Sistema Bancario de Panamá.
ES Bank Panamá operaba desde 2001 en el país y contaba con licencia internacional y sus operaciones están enmarcadas para surtir y perfeccionar sus efectos en el exterior.