El canciller alemán, Gerhard Schroeder, considera superado el bajón de la economía germana y hace un llamamiento a la oposición conservadora para que apoye su plan de reformas estructurales y su reforma fiscal en unas declaraciones realizadas a un diario.
La economía alemana ha superado su mal momento y aumentan los indicios de una pronta reactivación, señala el jefe del Gobierno, en unas declaraciones que publicará mañana el dominical "Frankfurter Allgemeinen Sonntagszeitung" y de las que ayer difundió un adelanto.
"Cada vez son más las cifras y pronósticos de institutos nacionales e internacional que apuntan a una reactivación de la coyuntura", sostiene Schroeder.
A juicio del canciller, para que los buenos augurios se hagan realidad, es necesario "poner definitivamente en marcha, este mismo año, las reformas estructurales y la rebaja impositiva, tanto para ciudadanos como para las empresas, aprobadas por el Gobierno".
Schroeder alude así a la reforma de la seguridad social, que comportará notables recortes de prestaciones a cambio de abaratar gastos, y al adelanto en un año del último tramo de la reforma fiscal, que rebajará la presión impositiva sobre el ciudadano. La reforma de la sanidad pública -uno de los puntales de la denominada Agenda 2010- ha sido consensuada entre el Gobierno y la oposición conservadora.
El adelanto de las rebajas fiscales topa con el rechazo de la oposición, que acusa al Gobierno de basar la financiación de esa medida en un nuevo aumento del endeudamiento. La afirmación del canciller acerca de una próxima reactivación coincide con un momento de confianza general en la superación del bajón económico.
Según una encuesta del semanario "Der Spiegel", la población ha recuperado algo el optimismo perdido sobre la economía del país, ya que un 36% confía que en 2004 la situación mejore, frente a un 33% que no lo ve posible. En los meses pasados, el porcentaje de pesimistas superaba al de los optimistas.
Esta evolución está en sintonía con los últimos índices de confianza empresarial del instituto "Ifo", considerado un barómetro sobre el estado de ánimo del ámbito económico en Alemania. Dicho índice subió en julio hasta los 89.2%, frente a los 88.8 puntos de junio, consolidando así la tendencia positiva reflejada en los últimos tres meses.
Este instituto corrigió ligeramente al alza, esta misma semana, sus previsiones de crecimiento en el próximo año, y en vez del 1.5% pronosticado en junio ahora parte del 1.75%.