Las bolsas asiáticas se dieron ayer el primer gran batacazo de 2009, en medio del pesimismo inversor generalizado sobre las condiciones económicas globales y las malas perspectivas para las grandes empresas de la región.
Las pérdidas fueron de casi el 5% para el Nikkei de Tokio, del 6% para el Kospi de Seúl y superiores al 3% en mercados como Hong Kong, Yakarta y Singapur.
La caída del miércoles en Wall Street arrastró ayer a la baja a los parqués de Asia y provocó fuertes caídas en la cotización de sus empresas, ante la avalancha de malas noticias sobre recortes de producción, despidos, rebaja de beneficios y hasta pérdidas.
Si el martes se conocía que Sony registrará este año sus primeras pérdidas operativas en catorce años, ayer era el turno de Nissan.