El sector manufacturero de Estados Unidos empezó a expandirse en junio, gracias al impulso de los nuevos pedidos y la producción, informó ayer el Instituto de Gestión de Suministros (ISM, por su sigla en inglés).
El índice que elabora esa entidad para medir la actividad industrial subió el mes pasado hasta los 50.9 puntos, comparado con los 49 puntos de mayo, cuando registró su primera contracción en seis meses y se situó a su nivel más bajo en cuatro años.
Cualquier registro por encima de los 50 puntos indica que el sector manufacturero crece, mientras que por debajo supone que se contrae.
Los empresarios encuestados por el ISM para la elaboración de este indicador prevén que la economía seguirá creciendo lentamente, pero que las condiciones empresariales irán mejorando paulatinamente, informó la entidad en un comunicado.
La expansión de la actividad industrial estadounidense en junio se produjo gracias en buena parte a la reactivación de los nuevos pedidos, cuyo indicador ascendió en junio hasta los 51.9 puntos, frente a los 48.8 del mes anterior.