El gobierno decidido a tratar de detener la huelga en la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), que ha desatado una severa crisis económica en el país, despidió a 5,111 trabajadores que representan cerca del 13% de la nómina de la corporación.
La medida forma parte de un conjunto de acciones que emprendió el gobierno para reanudar las operaciones en la industria petrolera que están casi totalmente paralizadas debido a la adhesión de los altos ejecutivos y empleados medios de PDVSA al paro opositor que llega a 58 días.
El presidente de PDVSA, Alí Rodríguez, declaró ayer que la cifra de despidos en la empresa se elevó a 5,111 personas, y aseguró que en los próximos días podría incrementarse si los trabajadores petroleros insisten en su protesta.
Antes del inicio de los despidos masivos en PDVSA laboraban unas 37,942 personas.
Rodríguez justificó los retiros señalando que los empleados de la corporación incurrieron en el abandono de sus puestos de trabajo al sumarse a la huelga.
Uno de los dirigentes de los empleados, Juan Fernández, descartó que los trabajadores de la petrolera vayan a suspender la huelga.
Fernández indicó que empleados petroleros persistirán en el paro hasta que se concrete una salida electoral a la crisis venezolana.
El presidente de PDVSA señaló a la agencia oficial Venpres que las pérdidas generadas por la huelga petrolera superan los 3,000 millones de dólares.
El gobierno aprobó la fijación de un control de cambios para detener la fuga de capitales y la devaluación que sufrió la moneda a consecuencia del nerviosismo que impera en el mercado por la crisis económica y el prologando paro opositor que ha paralizado las mayores industrias venezolanas.
El Ministerio de Finanzas acordó también un recorte de 10% del presupuesto de este año, estimado en 25,000 millones de dólares, y el establecimiento de un control de precios para evitar la aceleración de la inflación debido a la devaluación de 32% que ha sufrido el bolívar en lo que va del año.
Desde mediados de diciembre el gobierno ordenó la militarización de las instalaciones de PDVSA y contrató personal de confianza para que asumiera las principales plantas petroleras.
Alterno a estas medidas el gobierno aprobó un plan de reestructuración en PDVSA que dividió la corporación en dos grandes áreas: occidente y oriente.
El presidente Hugo Chávez declaró el pasado fin de semana que la producción de PDVSA se elevó a 1.32 millones de barriles diarios, y que para febrero se espera incrementar al doble la generación de crudos.