El Banco Hipotecario Nacional (BHN) lleva a cuestas una sentencia de muerte que aún no puede quitarse de encima. Al cierre de este año, la institución se enfrenta a una morosidad de 43 millones de dólares y una baja de 7 millones a 3 millones de dólares en las recaudaciones, lo que refuerza el cierre definitivo recomendado por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Además, el déficit de esta institución pasó de 6 millones de dólares reportados en el 2000, a 7 millones de dólares al cierre de este año. Estos números son el reflejo de la precaria situación de esta entidad, que por años ha cargado con altos costos operativos y pocas entradas.
El gerente del BHN, Ernesto Fernández, precisó que ante la situación económica que se vive en el país no se podría esperar que las recaudaciones aumentaran, porque si las personas de escasos recursos se quedan sin trabajo, definitivamente no pueden pagar la mensualidad de sus viviendas.
Fernández, quien tomó las riendas de esta institución hace cinco meses, recalcó que recuperar el 50% de la cartera morosa sería una hazaña histórica, por lo que se descarta que tal como está constituido el BHN se logre cobrar todos los millones que necesita para ser una institución rentable.
Pero aunque aún se desconoce el futuro de la entidad, Fernández indicó que se sigue trabajando en planes agresivos de cobros y la reestructuración del Departamento de Cobros, mientras se concreten algunos proyectos que marcarán la diferencia en los sistemas operativos del banco.
"La situación se agrava al mantenerse la morosidad y aumentar el déficit", enfatizó Fernández. Desde el año pasado el FMI recomendó el cierre de esta institución al ser catalogada como inoperante y en sus últimas visitas los representantes de este organismo no han mantenido contacto con los directivos de este banco.
"A mi nadie me ha visitado, el FMI concertó una cita pero nunca vinieron al BNH, mientras tenemos que seguir trabajando", enfatizó el funcionario. Reiteró que trabajan en varios planes que modificarán las funciones que hasta ahora ejerce el BHN, por lo que el cierre como tal recomendado por el FMI no será necesario, porque por voluntad propia están trabajando en la reestructuración de la entidad para crear un Institutito Hipotecario.
Inicialmente se creará el Fondo de Viviendas de Interés Social (FIVIS) con la venta de todos los bienes que no son de interés social y que son propiedad del banco. Con la venta de estos bienes se sacará el capital semilla del fondo que estará adscrito al Ministerio de Vivienda (MIVI) y supervisado por la Junta Directiva del BHN.
Con este fondo el MIVI podrá construir viviendas y el Estados evitará buscar fondos internacionalmente para este fin. Este plan debe ir casado al Banco Nacional de Panamá y a la Caja de Ahorro, que serían las instituciones encargadas de cobrar los préstamos que se hagan. Fernández indicó que los interés generados de este fondo permitirán que este sobreviva.
Estos intereses además pueden amortiguar los gastos operativos del banco y se garantizará un retornó en la inversión, respaldados por una ley que debe ser discutida a partir del otro año.
En cuanto a la cartera morosa, Fernández recomienda que se trasladen a los municipios o se conviertan los edificios en propiedad horizontal y que bajo la nueva ley, el BHN o la entidad que los sustituya sólo tenga la responsabilidad de custodiar los terrenos y edificaciones existentes.