En los últimos días hemos visto como el exceso de velocidad ha cobrado víctimas inocentes sin que las autoridades puedan hacer valer los límites de velocidad.
Cada vez que ocurre un accidente vehicular como el sucedido en Colón semanas atrás que cobró la vida de 4 trabajadores, se observa como las Autoridades del Tránsito y Transporte Terrestre intensifican los operativos con el propósito de ponerle fin a esta situación.
Pero con el pasar del tiempo, estas acciones pierden fuerza por no ser parte de un plan estratégico, sino una consecuencia de un hecho extraordinario.
Días atrás abordé un autobús, cuyo conductor simulaba ser el clon de Fernando Alonso, campeón de la Formula 1 porque manejaba a una velocidad exagerada, buscando ganar pasajeros en cada parada.
Y como si fuera poco, mantenía una música vulgar a un volumen que era imposible escuchar cuando los pasajeros le solicitaban la parada.
En este vía crucis no podía faltar el famoso secretario o "Pavo", que con un lenguaje obsceno relataba sus andanzas de fines de semana.
Por todo esto, me pregunto si es justo que a los usuarios se le aumente el costo por un servicio que nunca ha mejorado.
Las bases transportistas señalan que el alza del pasaje es algo que no se puede evitar porque su costo operativo se incrementó con el precio del diesel.
Podemos entender hasta cierto punto que sus ingresos han bajado, pero es irresponsable decir que han mejorado su servicio, cuando vemos a diario como los autobuses se quedan sin las llantas traseras, por la falta de mantenimiento.
Creo que hay que dar gracias a Dios, de que no todos los días ocurren accidentes como el sucedido en Colón con las condiciones de los autobuses y el manejo desordenado de los conductores.
Es hora que las autoridades despierten y pongan orden y hagan cumplir las leyes para sacar de circulación a los buses en mal estado y a los conductores que tienen un libro de infracciones de tránsito.
Por ahora sólo nos quedará encomendarnos al todo poderoso y soñar que algún día contaremos con mejores buses.
Pero lo más importante es que los conductores entiendan que en sus manos tienen la vida de panameños que como ellos también salen todos los días a buscar un sustento para sus familias.