Bajo el lema "el mundo no es una mercancía", varios miles de personas desfilaron en París y otras ciudades francesas, convocadas por grupos altiglobalistas, sindicatos y partidos de izquierda, en rechazo a la reunión de Cancún (México).
"Pedimos al Gobierno" francés que "no firme" nada en la reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC), dijo José Bové, portavoz de la Confederación Campesina y figura emblemática francesa del movimiento antiglobalización, al inicio de la manifestación parisina.
La reunión de la OMC sobre una nueva ronda de liberalización del comercio mundial se abre el próximo día 10 en Cancún. El desfile en París congregó a unas 2,500 personas, según la policía.
En Marsella (sur), otras 1,200, según los organizadores, 700 según la policía, denunciaron las políticas "neoliberales" de la OMC. En Toulouse (suroeste) fueron unos 1,500 entre altiglobalistas y temporeros del espectáculo, y centenares en varias ciudades del oeste, como Nantes.
Además de la Confederación Campesina participaron en la manifestación de París, entre otros, dirigentes de la asociación antiglobalización ATTAC, la ecologista Greenpeace, la Liga de Derechos Humanos, el grupo de defensa de los enfermos del sida Act-Up, sindicatos y partidos de izquierda y ultraizquierda.
Al frente del desfile, entre los Jardines de Luxemburgo hasta la Plaza de Italia, había unos cien participantes de la "marcha de Larzac" (sur de Francia), que llegaron caminando hasta París.
En Larzac se concentraron el mes pasado más de 150.000 militantes antiglobalistas en torno a Bové, que cumple en régimen abierto el resto de una condena de 10 meses de cárcel por la destrucción de cultivos transgénicos.
"Si la OMC triunfa en Cancún, los campesinos ya no tendrán semillas", denunció Bové. Las multinacionales "se implantarán en todas partes" y "pedirán a los países que cambien sus leyes" si las vigentes no les convienen, advirtió.