Organizaciones sindicales y políticas lideradas por el diputado Evo Morales anunciaron ayer su oposición a la venta de gas a Argentina cuyo negocio será acordado la próxima semana por los presidentes Carlos Mesa y Néstor Kirchner.
"Vender gas a Argentina es como vender gas a Chile y será un negocio redondo para las petroleras pero no para el país", dijo ayer Morales al señalar que de concretarse la operación las compañías ganarán 600 millones de dólares al año, mientras que el estado boliviano "solo 20 millones de dólares".
El legislador encabeza una alianza con otras organizaciones sindicales que se oponen a la venta del energético hasta que sea modificada la ley de hidrocarburos y se "definan nuevas reglas".
La "coordinadora del gas" encabezada por el dirigente sindical Oscar Olivera anunció movilizaciones para rechazar el acuerdo.
El gobierno no pudo concluir una reforma de esa legislación ante la oposición de las petroleras que rechazan un cambio en los contratos, pero se declaró partidario de exportar a Argentina bajo un contrato que sea "renovado cada año", dijo el ministro de la Presidencia, José Galindo.
"Hay necesidad de vender, pero en las actuales condiciones no es conveniente", alegó Morales cuyo partido demanda que las regalías que pagan las petroleras al estado suba del 18 al 50%.
Argentina requiere de cuatro millones de metros cúbicos diarios de gas para cubrir su demanda interna en varias provincias.