El ritmo de crecimiento nominal de las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe se redujo ligeramente a un 20% en 2006, comparado con el promedio del 22% registrado en 2004 y 2005, lo que refleja sobre todo un aumento de los precios de las exportaciones y solo una expansión menor del volumen.
Esta tasa nominal fue mayor que el promedio mundial de 2006 (15%), pero aún inferior a la expansión exportadora de China, del 27%.
Dentro de la región, la Comunidad del Caribe mantuvo el mayor dinamismo. En cuanto a las importaciones, se produjo una notable desaceleración, sobre todo en América del Sur.
El superávit de la región siguió aumentando en 2006, aunque menos que en China.
Según el organismo internacional, otra preocupación importante de mediano plazo es el considerable déficit de la cuenta corriente, que se deterioró menos en 2006 que en años anteriores.
Se prevé una leve mejoría en 2007 y una estabilización el próximo año.
Esta mejoría relativa refleja dos tendencias: por una parte, un menor déficit comercial como consecuencia de la depreciación del dólar, la disminución del precio del petróleo y la demanda dinámica de los socios comerciales y, por otra parte, un deterioro del saldo de la cuenta de ingresos por concepto de inversiones.
Para conocer el impacto de esta desaceleración, la entidad regional estimó las elasticidades del volumen de las exportaciones latinoamericanas en función de la demanda real de las importaciones estadounidenses.
Por ello, para este año proyecta un crecimiento real negativo de las exportaciones de la región a Estados Unidos del -1, 8%, comparado con un 4, 6% del año pasado.
De acuerdo con las estimaciones, América del Sur, el Caribe y Centroamérica serán las áreas más afectadas.
De hecho, se aduce que los signos de esta desaceleración ya se notaron durante el primer semestre de 2007 y se proyecta que continúen en la segunda mitad del año.
Por su importancia económica, comercial y financiera y por el elevado crecimiento pronosticado para esa región, Asia ofrece a América Latina y el Caribe un mercado de gran potencial para su comercio y sus inversiones.
La región de América Latina y el Caribe, siempre según la CEPAL, podría aprovechar de una manera más eficiente y coordinada sus ventajas comparativas basadas en los recursos naturales e intensificar los esfuerzos para impulsar el comercio industrial mediante el perfeccionamiento de la competitividad internacional.
Con respecto al crecimiento económico mundial, Asia es la región más dinámica desde el 2001 pese a su heterogeneidad.
En su conjunto, esa región contribuye a la mitad del crecimiento mundial en términos de paridad de poder adquisitivo, siendo China e India los protagonistas de ese crecimiento, con 11, 1% y 9, 7% en 2006, respectivamente.
Además, la región podría considerar a Asia y el Pacífico como fuente de inversiones, particularmente en infraestructura y energía.
Para la CEPAL un desafío interesante de América Latina consiste en identificar las iniciativas más necesarias y rentables para acelerar sus plazos de puesta en práctica, lo que no solo permitiría reforzar el vínculo de facilitación del comercio y de las inversiones con Asia y el Pacífico, sino también generar externalidades para el proceso de integración regional latinoamericano.
Se destaca que el impacto en Asia de la desaceleración del crecimiento estadounidense es todavía relativamente pequeño, dado que la crisis inmobiliaria aún no se reflejó en la demanda de productos electrónicos asiáticos y que Estados Unidos es un socio mucho menos importante ahora de lo que era en el 2000, salvo para China.