El presidente Fernando de la Rúa destacó ayer la importancia de la cumbre de jefes de estado del Mercado Común del Sur (Mercosur) porque ese grupo regional venía de "una casi disolución".
Además dijo que con el Mercosur "debemos salir juntos a buscar mercados en el mundo" y "aumentar la participación de Bolivia y de Chile", los cuales por ahora son asociados y no miembros plenos de ese grupo.
"La reunión de los presidentes ha sido muy importante", destacó De la Rúa en declaraciones a la prensa, aludiendo a la cumbre del Mercosur que finalizó ayer en Buenos Aires.
Dijo que "arrancamos de una situación de baja espantosa, de una casi disolución, incluso con muchas voces que se levantaban diciendo que (el Mercosur) se extinguía y había que cerrar las fronteras, pero mi firme decisión" fue la de continuar afianzando al grupo.
Según el presidente, "fuimos recomponiendo la situación del Mercosur", aunque subrayó que en los dos últimos días hubo "situaciones difíciles como el acuerdo automotriz".
Ese acuerdo era uno de los objetivos fundamentales de la cumbre presidencial.
Se buscaba la concertación de una Política Automotriz Común para todos los países del Mercosur. Pero Paraguay y Uruguay continúan oponiéndose a los aranceles externos que fijaron Argentina y Brasil.
De la Rúa ratificó luego la voluntad de Chile para sumarse al Mercosur, señalando que le llama "la atención la interpretación de algunos que creen que el país vecino es reacio a sumarse al grupo".
Sobre ese tema, se dijo en la cumbre que los deseos de sumar a Chile como miembro pleno se contraponen con diferencias de carácter arancelario que aún subsisten para lograr este cometido.
Pero en el contexto del relanzamiento del Mercosur, la falta de un acuerdo para los vehículos y las dificultades para incorporar a Chile fueron considerados puntos de menor significado por los presidentes, que unánimemente destacaron el fortalecimiento del bloque.