La Dirección de Empresas Financieras del MICI tiene previsto presentar un proyecto de modificación a la Ley 48 de 23 de julio de 2001, que reglamenta las operaciones de las casa de remesas, pues aunque muchas ya poseen mecanismos de autocontrol, existe la posibilidad que sean utilizadas para el blanqueo de capitales.
Uno de los métodos de autocontrol utilizado es con agentes pagadores en el extranjero. Por ejemplo, algunos agentes establecen que una transacción con suma superior a los 3 mil dólares ya no paga en efectivo sino que hace el desembolso en cheque, lo que conlleva establecer el nombre del beneficiario para depositar el dinero en su cuenta.
"Estamos pensando en incluir mayores controles que garanticen que este sector no está siendo utilizado para el blanqueo de capital", dijo Maylin González, directora de Empresas Financieras del MICI.
Esta modificación plantea medidas de seguridad principalmente como la identificación del remitente, pues la Ley 42 de 2 octubre de 2000 que establece medidas para la prevención del delito de blanqueo de capital busca que se conozca los clientes, de donde provienen los fondos y su justificación. Además la modificación plantea una igualdad de controles internos y de seguridad para todas las casas de remesas.
En este caso, Rolando Núñez, gerente de MoneyGram, admite que han existido casos donde no se le ha permitido al usuario realizar la transacción, pues se ha llegado a verificar que realiza constantes envíos o recibos. En el caso de esta empresa, Núñez señaló que existe una base de datos mundial donde tengan sucursales, se registra cada personas que haga una transacción. Otro mecanismo de autocontrol, es identificar a las personas que se hacen de su servicio y la frecuencia con que lo hagan. Si una misma persona de manera fraccionada envió o recibió más de $10 mil, es sospechoso y debe reportarse inmediatamente a la Unidad de Análisis Financiero.