El gobierno argentino no descartó la posibilidad de asumir el papel de operador del servicio de agua potable y alcantarillado tras la decisión del grupo francés Suez de rescindir el contrato de su filial Aguas Argentinas.
En declaraciones radiales, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, sostuvo que "el Estado tiene que asumir en algunos casos el rol de operador".