El secretario general de la OPEP, Abdalá Salem El Badri, criticó ayer el embargo petrolero de la Unión Europea (UE) sobre Irán debido a las sospechas que genera la naturaleza de su programa atómico.
“No quiero ver a ninguno de los países miembros bajo un embargo”, afirmó El Badri a los periodistas durante un seminario de dos días sobre el mercado petrolero que comenzó ayer en Viena.
La UE aprobó el pasado enero nuevas sanciones petroleras y financieras a Irán, entre las que destaca un embargo total de compras de crudo iraní de los Veintisiete a partir del próximo 1 de julio, como medida de presión para que suspenda su controvertido programa nuclear.
“Estoy totalmente en contra, Irán es un país fundador (de la OPEP) y tiene una gran capacidad para producir petróleo”, destacó el secretario general del grupo, quien agregó que preferiría que las diferencias se solventasen por medio de negociaciones, a través de soluciones pacíficas.
Irán es el segundo mayor productor de la OPEP y ya ha sido sometido a cuatro rondas de sanciones económicas y diplomáticas por la ONU por su negativa a detener su programa atómico civil, que los países occidentales sospechan sirve de paraguas para sus ambiciones militares.
El ministro de Petróleo de Irán, Rostam Ghasemi, también criticó la medida al asegurar que una intervención política en la producción de petróleo puede "distorsionar" el suministro mundial de petróleo, con la posibilidad de que aumenten los precios y la volatilidad de las cotizaciones del crudo.
“La sombra de las sanciones económicas y las amenazas militares" puede causar que “no se cumplan las expectativas de los productores y los consumidores”.
Rechazo en Venezuela
- El ministro de Energía y Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, rechazó el embargo de manera muy contundente. “Estamos en contra de cualquier tipo de sanción, en este caso de un país miembro de la OPEP, de un fundador de la OPEP”.