El colapso de uno o más de los mayores fabricantes de automóviles en Estados Unidos, perjudicaría también de forma notable la economía y el empleo en Nueva York, aseguró el fiscal de las cuentas estatales (contralor), Thomas DiNapoli.
"Más de 230.000 neoyorquinos trabajan en el sector del automóvil. Además de los empleos, los Tres Grandes (de Detroit) deben miles de millones de dólares a las instituciones financieras en Nueva York", señaló el contralor al presentar un informe con estos datos. DiNapoli explicó que el colapso de una o más empresas perjudicaría de manera significativa a las comunidades del norte del estado "que luchan de forma desesperada por cada puesto de trabajo" y agravaría también la situación del sector de servicios financieros. Alrededor de un 3,2% de la fuerza laboral en este estado tiene empleo en empresas relacionadas con el sector del automóvil.