Sector de cruceros crecerá el 3,3 % este año pese al lastre de los accidentes
Aportará a la economía mundial 36.000 millones de dólares, un 4 % más que el año pasado.
Los presidentes de las mayores empresas de cruceros del mundo coincidieron hoy en que este sector crecerá en 2013 un 3,3 %, para mantenerse así como la rama del turismo que más crece, pese al lastre que supone para el negocio accidentes como el del "Costa Concordia" o el del "Triumph".
Durante la feria Seatrade Cruise Shipping, la mayor del sector, los máximos responsables de las principales líneas de cruceros del mundo compartieron este martes en Miami su optimismo por un sector que, según dijeron, "evoluciona dinámica y constantemente" dentro de un "estricto marco de regulaciones".
Según datos facilitados por David Scowsill, presidente del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), en 2013 el turismo de cruceros moverá unos 20,9 millones de pasajeros, un 3,3 % más que en 2012, y aportará a la economía mundial 36.000 millones de dólares, un 4 % más que el año pasado.
Bajo el lema "Una industria, una voz", Scowsill fue el encargado de abrir la esperada conferencia sobre el estado actual de la industria de cruceros en la que, como cada año, participaron los presidentes de las grandes líneas de cruceros y, una vez más, estuvieron también muy presentes accidentes como los del "Costa Concordia" o el "Triumph".
En palabras de Gerry Cahill, presidente de Carnival -propietaria del "Concordia"-, aquel accidente en el que murieron al menos 25 personas en el Mediterráneo es un recordatorio de que "la seguridad de nuestros invitados y la tripulación debe ser la prioridad".
Por eso, resulta vital la puesta en práctica de un programa de seguridad que se articule en torno a la "prevención, detección y supresión" de problemas que puedan surgir en los viajes. "Esta es nuestra primera prioridad", apostilló.
Carnival, la mayor compañía del sector, es también la propietaria del "Triumph", un crucero que navegaba en enero pasado por el Golfo de México con más de 4.200 personas a bordo cuando sufrió un incendio en su sala de máquinas y quedó a la deriva.
Cahill lamentó también ese accidente y alabó la labor realizada por la tripulación, que actuó con "enorme profesionalidad" para combatir la escasez de alimentos y malas condiciones higiénicas que reinaban en el barco.