La actividad empresarial en el centro de Estados Unidos se expandió en marzo a un ritmo mucho más lento de lo esperado, con escasez de empleo y altos precios de las materias primas, lo que plantea dudas sobre la fortaleza de la recuperación económica, señaló un informe ayer.
"Este no es el primer caso en que hemos visto indicadores de que la economía se está desacelerando pero es un informe ampliamente seguido. Subraya el hecho de que esta desceleración está bastante extendida", dijo Chris Low, economista jefe de FTN Financial en Nueva York.
La Asociación Nacional de Gerentes de Compras de Chicago, un barómetro de las empresas en ese área, cayó a 57.6 de 63.6 en febrero. El índice quedó por debajo de las predicciones de una lectura de 61,5, y su nivel fue el más bajo desde octubre. Una lectura por encima de 50 indica expansión. "El ritmo de mejora en el sector manufactuero está enfriándose. Parece estar retrocediendo bastante deprisa", dijo Anthony Karydakis, economista senior de Banc One Capital Markets.
La creación de empleo la mayor incertidumbre en la economía de Estados Unidos por el momento permaneció débil . El índice de empleo cayó a 49.2 de 54.8 en febrero y ha estado por encima de 50 sólo en tres ocasiones desde marzo del 2000.
Esto provocó temores de que el informe mensual clave de plantillas que se publicará el viernes podría ser más débil de lo previsto.
Otra característica fue un fuerte alza en los precios, después de que los repuntes en los costos de la energía y otras materias primas comenzaran a tener peso en las empresas.
"El aspecto más preocupante de este informe es el extraordinario salto en los precios de las materias primas utilizadas en las fases iniciales de la producción", dijo David Littmann, economista jefe de Comerica Bank en Detroit. "Eso indica que las preocupaciones de la Fed sobre una deflación están fuera de lugar", añadió.