Merrill Lynch y J.P. Morgan Chase preparan más despidos para ajustarse a las pérdidas que enfrentan los servicios financieros en Estados Unidos debido a la fuerte tendencia bajista de Wall Street, informaron hoy fuentes cercanas a ambas firmas.
El banco J.P. Morgan Chase tiene previsto para las próximas semanas reducir 4,000 empleos -un 25% de su plantilla-, la mayoría de ellos en Nueva York y Asia, para reducir costos antes de que acabe este año, agregaron las fuentes.
Su consejero delegado, William Harrison, ordenó una reestructuración de la compañía y solicitó a los diversos departamentos identificar puestos que pueden ser eliminados, incluidos altos cargos.
La firma, con un total de 20,000 empleados, advirtió el mes pasado de que no alcanzaría las expectativas de ganancias previstas para el tercer trimestre, debido a los préstamos incobrables en las empresas en quiebra de telecomunicaciones y a la caída de los ingresos por transacciones financieras.
"Estamos demasiado concentrados en el sector de telecomunicaciones y no hemos anticipado el grado de deterioro que ha experimentado durante este año", manifestó Harrison hace unos días cuando anunció eventuales nuevos recortes.
Las actividades de suscripción de bonos y de ofertas públicas de acciones han disminuido en Wall Street por diversas razones, entre ellas las denuncias de conflicto de intereses entre las unidades de investigación de mercado y de banca de inversiones de las firmas financieras estadounidenses como Citigroup.
Desde la fusión entre J.P. Morgan y Chase Manhattan en septiembre de 2000, la firma ha despedido más de 10,000 personas, el doble de lo que se preveía.
"Es más fácil eliminar puestos de trabajo que generar ingresos", resaltó Charles Wendel, de la firma Financial Institutions Consulting.
Las acciones de J.P. Morgan han caído un 59% desde su nivel más alto en casi un año, 40.95 dólares por título, y hoy se cotizaban a 16.44 dólares.
Los recortes de plantilla se producen cuando el mercado laboral es muy débil y después de que el Gobierno anunciara el viernes que se habían eliminado 43,000 puestos de trabajo en septiembre en Estados Unidos.
La industria de servicios financieros ha sido fuertemente golpeada, ya que ha perdido 60,000 puestos desde finales de 2000, según Securities Industry Association.