El alto costo de producción y la falta de políticas de Estado restan competitividad a la industria pesquera nacional en los mercados internacionales, coinciden actores de este sector.
Este bajo dinamismo de la actividad pesquera nacional también la sustentan cifras oficiales, que indican que la pesca en el 2015 cayó 4.3%, con niveles de desembarque 44.6% menores al año anterior.
La exportación de los productos pesqueros también registró un crecimiento de apenas el 1.9%, que tampoco tuvo un impacto significativo en los ingresos totales de esta actividad.
Solamente el valor de la exportación de productos como el atún de aleta amarilla congelada, el pescado fresco y filete de pescado en el 2015 fue 79% menor el que se alcanzó en el 2008, cuando la actividad registró ingresos por el orden de los 73 millones 472 mil dólares.
Mientras, en los dos primeros meses de este año, la exportación de estos productos ha caído un 21.2% con respecto al 2015.
Digna Cedeño, gerente de mercadeo de la exportadora Salva Mar en Herrera, atribuye esta pérdida de competitividad a que los costos de producción en Panamá son superiores a los de sus principales competidores, como México, Trinidad, Surinam y Brasil.
Cedeño sostiene que lo anterior genera una sobreoferta en los mercados que hace que la producción de estos países termine a precios más bajos, lo que deja en desventaja al país.
Indica que los precios internacionales han caído entre un 12% y 28%, en los últimos años, sobre todo en productos como el dorado y el pargo de seda.
Cedeño asegura que además del alto costo en la mano de obra, los exportadores panameños también enfrentan la escasez de personal capacitado.
Igualmente, agregó que a pesar de la baja en los precios de los combustibles, el costo de los fletes aéreos no disminuyó, representando el 12% del total de sus ingresos.
Además de la competencia internacional, los exportadores panameños enfrentan la falta de políticas de Estado dirigidas a impulsar al sector, lo que según Cedeño obliga a muchos a abandonar la actividad.
Agrega que los impuestos portuarios también impactan en su producción, así como la carencia de estudios que indiquen áreas de pescas y reglamentaciones sobre uso de trasmallos y equipos de pesca.
Al respecto, la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (Arap) finalizó esta semana la fase de consultas ciudadanas para la nueva Ley General de Pesca, Acuicultura y Actividades Conexas.
Igualmente, la Arap organiza para el mes de mayo próximo un foro nacional para cerrar con el proceso de revisión, elevar el documento al Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) y posteriormente, presentarlo a la Asamblea Nacional.
Escasez del producto
Además de la competencia internacional, la actividad pesquera nacional enfrenta los embates del fenómeno de El Niño.
Tanto los exportadores como pescadores artesanales coinciden en que los productos del mar comienzan a escasear.
Neilar Chong, de la Asociación de Pescadores de la provincia de Coclé, indica que el extenso verano ha hecho que los peces se alejen de las costas y baje el ritmo de pesca.
El desembarque de pesca industrial en los principales puertos nacionales entre el 2009 y 2013 pasó de 213 mil 838 a 113 mil 563 toneladas métricas, lo cual destaca una disminución del 47%.
En tanto, en este mismo periodo, el desembarque de la pesca artesanal pasó de 27 mil 218 a 14 mil 654 toneladas métricas, con una disminución del 46%, según datos de la Contraloría General.
Esta dinámica de la actividad se mantuvo en el 2015, cuando el desembarque en los puertos nacionales registró unas 7,551 toneladas métricas, es decir, 6,075 toneladas menos que en el 2014.
No obstante, Chong indica que en los últimos dos años, la pesca de especies como pargo, corvina y sierra ha bajado, mientras que otras como la cojinúa han desaparecido de las costas.
Sostiene que este agotamiento de los productos impacta en sus ganancias, reduciéndolas hasta un 50% en los últimos años.
Para el pescador artesanal, esto coincide con el encarecimiento en un 40% de los equipos de pesca.
Indica que, con financiamiento, las barcazas y redes pueden alcanzar $13 mil.